Introducción

“Enseñando se aprende.” Séneca 4 AC – 65 DC
Intentaremos que el alumnado conozca la cultura clásica con un ejercicio divertido sobre la educación en la época romana.
Pretendemos con ello que adquiera conocimientos sobre el sistema educativo romano, sus materias, comportamientos y lugares a tal fin.
La cultura romana y griega se transmite en el interior de un círculo reducido. Las escuelas elementales existen pero, a falta de subvenciones públicas y privadas sistemáticas, su número es tan bajo que sólo se benefician a una fracción limitada de los romanos. Hasta el siglo II antes de nuestra era, el número de personas alfabetizadas no supera el 5%.
A comienzos de nuestra era, una décima parte de la población masculina libre sabe leer y escribir; a ello se añade un porcentaje sin duda superior de semialfabetizados. Ese grado de alfabetización, que puede compararse al de un país europeo del siglo XVIII, no debe inducir a error.
La población que sabe leer y escribir corresponde a la elite social y económica, a la cual debe de añadir algunos artesanos, un reducido porcentaje de mujeres de alto rango (con seguridad, menos del 10%) y un número variable de esclavos y libertos destinados a labores administrativas. Este medio letrado se concentra en las ciudades.
Pocas Escuelas o ninguna
En el mundo romano no existe la enseñanza pública. Todo se deja a la iniciativa de los padres de familia. Los maestros de escuela reúnen bajo un pórtico o en una trastienda a los hijos de las familias acomodadas –siempre que no tengan un preceptor-, a algunos esclavos que los propietarios destinan a las labores administrativas y a veces, aunque de forma excepcional, a un hijo de artesano o alguna que otra muchacha. La cultura propiamente dicha, la gramática y la retórica –sin olvidar la lengua y las letras griegas- se enseña de un modo más meticuloso y sistemático, pero a una elite más restringida aún, en lugares públicos: el Foro de Trajano en Roma, por ejemplo, o en las palestras de los países griegos. Materias como la filosofía o el derecho se enseñan sólo en ciertas ciudades (Roma, Atenas).
El saber práctico del ciudadano se adquiere tradicionalmente escuchando a un experto en el ejercicio de sus responsabilidades (magistrado, sacerdote, general, jurista).
A Partir de su mayoría de edad, el joven de buena familia recibe enseñanza práctica de la gestión pública, del debate jurídico y del mando de tropas en el entorno de algún amigo de su padre.
A partir del siglo IV, la doctrina cristiana se va añadiendo poco a poco al contenido de la alta cultura.
Nivel de estudios
Elemental 7-11 años
·Profesor: “Ludi magíster” o “litterator”
·Planes de estudio: Lectura, escritura, cuentas y memorizaciones sencillas.
·Locales: Azoteas “Pergulae” o Tiendas “Tabernae”
·Metodología: Memorización, castigos corporales: se usa la férula.
Secundario 12-16 años
·Profesor: “Grammaticus”
·Planes de estudio: explicaciones de poetas griegos y romanos.
·Locales: “Tabernae” a lo largo del foro, abiertas al público
·Metodología: Comentario de texto. Gramática, Historia, Geografía, Mitología.
Superior 17-20 años
·Profesor: “Rhetor”
·Planes de estudio: Oratoria: reglas, formulas, discurso, declamaciones.
·Locales: Pórticos del foro. Desde el imperio el estado facilita aulas.
·Metodología: Ejercicios prácticos: “Suasoriae” y “Controversiae”


